Layne
Los labios de Naiara parecen de terciopelo. La tengo en mis brazos, su cuerpo se siente cálido, y aun cuando estoy totalmente hipnotizado con este suave y delicado beso, puedo sentir sus pequeñas manos en mi pecho y tomando el cuello de mi abrigo.
Yo prácticamente temo en mover mi boca, como si ella fuese algo tan sagrado como misterioso, y que yo no merezco tocar. Pero aun así, suavemente mis labios contienen los de ella.
Escucho mi corazón palpitando con desespero, mi pecho es como s