Katya
Trabajo y más trabajo, en eso se ha basado mi vida los últimos dos años. No todo es color de rosas como lo creen muchos.
Lo único bueno de todo es que trabajar para un hombre que al parecer no conoce lo que es una sonrisa y que vive amargado todo el tiempo, es el buen sueldo que gano trabajando para él.
Al principio las cosas no fueron nada fácil para ninguno de los dos, él por no tener la paciencia de explicar cómo quería las cosas y yo que rompía las reglas todo el tiempo lo hacía p