Me remuevo inquieta en la cama de un lado para otro, siento una extraña sensación que no logro descifrar, pero no hago caso y sigo acurrucada en mi hermoso edredón Intento cerrar los ojos para seguir disfrutando de mi descanso y de repente recuerdo la cita que tengo con las muchachas.
«Demonios, me van a matar», doy un gran salto para salir de la cama, en el camino al baño me voy despojando de la ropa. Cuando entro a la ducha lo primero que hago es regular el agua, necesito relajar mi cuerpo