Sean esperaba por James, mientras este hablara con su padre y hermano sobre los negocios.
El bullicio de la carrera clandestina continuaba a su alrededor, pero su mente estaba en James, se dedicaban miradas a cada rato y lo hacía sonreír, aun le parecía mentira que fuese su novio, todo el tiempo perdido valía la pena, porque ahora mismo estaban juntos y harían que cada segundo contara y fuera importante
Comenzó a sentirse incomodo cuando sintió una una mirada pesada sobre él, buscó con la mira