Mundo ficciónIniciar sesión—¿Te duelen? —dice acariciando suavemente mis senos—. Han crecido, me encantan.
Desciende su boca por mi cuello y deja pequeños besos que estremecen todo mi cuerpo.
¿Qué hace? Estamos al lado de nuestro bebé recién nacido y yo no debo estar para nada provocativa.
—El señor perverso solo existirá para ti cuando te folle. —Su aliento sobre mi ropa, mis pezones erectos me







