―No te incumbe ―sisea Sebastián―. No hago daño a nadie, si quiero seguir así, lo hago.
―Pero ahí sigue el trastorno, que no dañes a nadie no significa que sea sano ―la tensión es tan fuerte, que quiero gritar―. ¿Qué te marcó tanto que necesitas ver a alguien humillado y con dolor para excitarte?
Un gruñido gutural nace en la garganta de Sebastián un segundo antes de lanzarse hacia Pavel, el futbolista logra detener el golpe dirigido hacia su rostro, Sebastián lanza otro golpe que Pavel desvía s