El silencio es tenso, doloroso. No quiero alzar la cabeza por temor a ver miradas juzgándome. No quiero pasar de nuevo por las sospechas sin sentido. Hace dos minutos sospechaste de Pavel. Lo sé, a veces es inevitable, pero ya decidí que, por muchas sospechas, estos tres chicos son los de más confianza.
―Quedamos que no más sospechas ―anuncia nuestro conductor―, así que mi cabeza está formulando mil teorías, pero no haré caso. Pero joder ¡no más secretos!
Alzo el meñique en señal de pacto. Es i