Juan Pablo es aquel hombre que no pasa desapercibido. Es alegre, simpático, sociable y endulza las palabras de tal forma que aceptas, sin cuestionar, lo que sea que te diga. Físicamente no es alguien a quien verías fijamente durante más de tres segundos; pero no consideraría que es feo. El tatuaje en el cuello pudiera establecer en él cierto atractivo, pero no lo suficiente como para tentarme basándome únicamente en ello.
Lo conocí en el último año de preparatoria, tomamos Biología juntos y a pe