¿La policía? No puedo creer que los interrogaran, pero tiene todo el sentido del mundo. Claro que debieron haber investigado algo. Uriel maldice en otro idioma y después se levanta, enfadado. A regañadientes me da la mano para ayudarme a levantar, su tacto es frío, envía una corriente eléctrica por mi brazo. Me suelta rápidamente y camina de vuelta a las escaleras.
―Yo nunca dije que tus hermanos fueran los asesinos, creo que soy la única que cree que son buenos.
Se detiene en seco, de espaldas