Lo que el hombre desconocía era que su bella esposa ahora se había dado cuenta del error que cometió al casarse con él, tan sólo cegada en su venganza y resentimiento junto a los deseos de darle un propósito a su vida, aunque éste no fuera para nada placentero.
Al ver que Sebastián no volvía Anne estuvo dar un paseo alrededor del sitio encontrándose así frente a algunas lápidas y ataúdes para niños además de algunas fotografías por lo que no evitaría sentirse devastada al encontrarse frente a