Aunque la joven me ataco con todas las intenciones de lastimarme, yo no pude hacer otra cosa que bloquear sus ataques, no quería lastimarla, solo era un niña que buscaba proteger un objetivo.
—¡DANISSA, DETENTE! —lleve mi mirada hacia la entrada de esa mansión.
Me quedé viendo fijamente a ese hombre, sin duda tenia que ser el hermano de Noah. Sus ojos, el cabello, incluso tenia algunos rasgos demasiado marcados, que lo hacía muy parecido a mi amiga.
—¿Qué es lo que quieres? —demonios, de cerca