Narrador:
Al caer el atardecer, Alessandro se dirigió hasta aquel lugar un poco alejado de la mansión para encargarse del hombre que la habia quitado la vida a la mujer que amaba.
Las puertas volvieron a abrirse, a medida que ingresaba comenzaba a quitarse el saco para dejarlo sobre una silla, subiendo las mangas de su camisa. Antes de acercarse al sujeto que se encontraba parado en medio del lugar, con unas cadenas que suspendían del techo, camino hasta un tablero de herramientas para tomar un