—Todo está bien, no creo tener problemas con el ambiente, pero si te agradecería que nos dejaras solos, necesito hablar con mi paciente.
Valentino hizo un gesto de molestia, se sentía ansioso de dejar a Luana en manos de Avalos, pero no pudo hacer otra cosa que salir de ahí y regresar a la casa. En el camino abrió el programa espía que tenía en el celular y observo atentamente todo lo que ocurría en la habitación.
—¿Cómo has estado Luana?
—¿Extraña? — respondió ella
—¿Extraña? ¿Cómo?
—¿Hace cua