Valentino la miro abiertamente, ¿había dicho, vayamos?, sacudió su cabeza ligeramente, mientras sonreía, su mujer volvía a ser la misma celosa y posesiva de siempre.
—Está bien amor, iremos más tarde y te presentaré a mi mentor, solo…
—Me voy a comportar, no me dejaré llevar por los celos, pero espero que tu ferviente admiradora no me haga las cosas difíciles, tú sabes que no soy una perita en dulce.
Valentino la rodeo con sus brazos mientras le besaba el cuello —Me gusta cómo eres y lo sabes b