Dejaron a los niños en la sala de recreación, bajo la atenta mirada de Margarita y salieron tras de Valentino, quien los dirigía hacia una oficina al lado opuesto de donde estaban, abrió la puerta y los invito a pasar, dentro ya se encontraban Daniel y Diana esperándolos mientras revisaban unos documentos, alzaron la vista al verlos ingresar.
—Hola —Dijo tímidamente Luana mirando a la pareja que la veía de manera extraña.
—Hola — dijeron los dos a coro como si estuvieran sincronizados.
—Bueno,