Nicolás, se quedó sorprendido, ¿qué era lo que había descubierto Valentino? ¿Sabría toda la verdad? No, eso era imposible, había cubierto muy bien sus pasos para que nadie lo descubriera, sobre todo para que esos miserables no supieran donde estaba.
Toco por encima de su camisa la larga cicatriz que cruzaba su dorso a lo ancho de su abdomen, algunas veces dolía o causaba escozor, pero era el recordatorio de por qué se fue de ese lugar y no regreso jamás.
Aun hoy, las pesadillas lo acompañaban s