Maritza vio ingresar a Valentino a su habitación en la clínica, lo noto extraño, algo había cambiado en él, antes la miraba con ojos de lástima, pero al verlo ahora sentía que había rabia escondida en ellos y mucha, mucha decepción.
No sabía lo que había pasado, pero tenía que aguantar, no era hora de quebrarse y mucho menos de rendirse.
—Tino, volviste —pronuncio muy bajo, como si le costara hablar.
Él la quedo mirando por unos segundos, como tratando de adivinar qué es lo que se traía en ment