Nicolás recibió el celular avergonzado, no sabía cómo responder a su cuñado, otra vez había llegado tarde y su sobrino seguía desaparecido.
—Cuñado, ¿ya estás mejor? —Hablo Nicolás, ansioso.
—Esa loca de Maritza me drogo anoche y aún no puedo entender como lo hizo, gracias a dios logre salir de la casa a tiempo y encontrarme con Mike antes de desmayarme.
—Lo lamento cuñado, lamento que te toparas con la loca de mi hermana, aunque no creo que el encuentro de ustedes la primera vez resultara algo