Mientras hablaban, ambos llegaron al hospital.
Por suerte, el estado de Damon no era grave. Tras un tratamiento sencillo, el médico ordenó que lo ingresaran en una habitación.
Hazel y Kin se sentaron en silencio dentro del cuarto, sin decir una palabra.
Kin observaba cuidadosamente a Hazel, sin saber si ella había olvidado lo que vio en el bar.
Si la señorita Queen lo mencionaba cuando Damon despertara, él seguramente sería el primero en sufrir las consecuencias.
Mientras Kin estaba perdido en