Los primeros rayos del sol entran por la ventana. Iluminando la habitación. Kayla yace en la cama cubierta por una fina tela. Hades, por su parte, está sentado en un sofá al lado de la puerta. Por más que intentaba conciliar el sueño, no podía hacerlo.
En su mente estaba la idea de que en cualquier momento entraría por la puerta y lo tomaría a la fuerza. Así que prefirió estar atrancando la puerta para que no entrara. Lo bueno es que no pasó nada; él no vino. Y menos después de la amenaza qu