Mundo de ficçãoIniciar sessão¡Es un soberano descarado!
Al abrir la puerta estaba pálido y se veía contrariado, pero es un verdadero desfachatado. No volveré a creerle nada, su mirada divertida hace que se me erice el vello de la piel y su aroma me excita hasta los sentidos que ni siquiera sabía que tenía, recuerdo su toque su roce y ¡uf!
— ¡Pasa! – es lo único que puedo articular y sonó más a un jadeo que una orden.
— ¡Cuidado Isobel! Si cont







