Capítulo 38

- No vuelvas a entregarme una rosa como estas jamás. Porque si lo haces, terminara calcinada al igual que tu preciosa mansión. No se puede enamorar a una mujer solo para follársela. Esta misma noche regreso a mi departamento. –

- No puedes volver – Su mandíbula se tensa y la arruga en su frente hace acto de presencia.

- Claro que puedo – Rio, sarcástica.

- No sabes en donde estamos – Se burla y eso aumenta mi furi

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