Sebastián
Entro a mi hotel del brazo de mi hermosa y delicada rosa. Tenemos una invitación de mi cliente, para acompañarlos a celebrar el cumpleaños, de su puta de turno. Le rente todo el hotel por esta noche a un precio muy accesible. Si hago acto de presencia, es solo por qué se muy bien, que tendré el placer de ver a mi "nuevo juguete" ni yo mismo entiendo cómo esa niña inexperta, puede encenderme tanto. Desde la primera vez que la detalle, minucioso, sentí una inexplicable curiosidad de de