Capítulo 9

Habían pasado algunas horas desde que nos habían secuestrado en el centro comercial, fuimos bajados de la furgoneta como si fuéramos animales. Digo fuimos, porque solo se escuchaba la mala manera de hablarnos. Escucho a Ada sollozar y juro que si le hicieron algo, no volverán a ver la luz del sol. Baje la guardia y me confíe. Al estar solo se aprovecharon de eso y decidieron atacar. Me cabrea que me secuestraran cuando vine con Ada.

Esa alemana no pertenece a este mundo.

Me qu

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