Mundo ficciónIniciar sesiónLos labios de Miguel están causando estragos en mí, deseo besarlos constantemente y sumado a la suavidad de sus caricias, creo que me volveré adicta a él. Varios ladridos hacen que me separe asustada, miro hacia abajo y hay un pequeño perrito moviendo su colita como un loco.
—Hay alguien más que te extraño mucho —divertido Miguel lo coge en brazos —. Eros, mami no recuerda, pero estoy seguro de que volveremos a enamorarla —¡ama los animales! Le habla con tanto cariño que el hermoso pe







