Miré la pantalla en el pasillo vacío del tercer piso, el correo del registrador brillando como una sentencia de muerte:
PSY-480 Examen Final – Último intento antes de la auditoría de grado.
Fracaso = año adicional automático.
Me reí, un sonido agudo y amargo que resonó contra los casilleros.
Un año extra. En este lugar. Con esta gente.
De todos modos nunca iba a volver. Pero la idea de ese “Incompleto” rojo estampado en mi expediente para siempre me cabreó más de lo que debería.
Todavía tenía e