- ¿Qué sucedió? – me preguntó Edu mientras nos dirigíamos al jeep.
- Una buena conversación sobre el pasado. - Yo hablé.
- Le gustas.
- ¿Crees?
El me miró:
- Tú lo sabes.
Guardé silencio. No estaba seguro. Hasta hace poco pensé que solo quería destruirme y vengarse. Después de hoy ya no estaba seguro.
- Edu, lamento lo sucedido. - Yo hablé.
- ¿Para donde vamos? - le preguntó.
Suspiré y confesé:
- Honestamente, perdí la voluntad de hacer cualquier cosa hoy. Lo siento mucho.
- Todo bien.
Arrancó