¡Dios mío, mi madre me mataría!
- Dime ahora qué pasó, Julieta.
- Fue... Nicolás.
- ¿Nicolás? ¿Te quedaste con Nicolás, Julieta?
No sabía si eso la tranquilizaría o la enfadaría. Pero decidí correr el riesgo:
- No... Era solo una broma.
- ¿Juego de marcar el cuerpo? ¿chupar? ¿Crees que eso es genial?
- No... Era realmente una broma.
- ¿Lo besaste?
- ¡Mamá! - dije avergonzada.
- ¿Sí o no?
- No.
"¿Estás tratando de decirme que dejaste que Nicolás te chupara el cuello pero no dejaste que te besara