Mundo ficciónIniciar sesiónBastián.
Después de veinticuatro horas de estar pariendo piñas por estar esperando el puto veredicto, recibo la llamada de Leery que he estado esperando todo este tiempo.
–¿Tienen el veredicto? – le pregunto en cuanto contesto el celular.
– Si, ya he avisado a tu madre, necesito que ambos estén aquí lo más pronto posible.
– No tardamos – aseguro, me levanto del escritor







