Mundo ficciónIniciar sesiónSAMANTA
Cuando subí al coche en el que Rick me enviaría a casa, largué la respiración contenida y esbocé una estúpida sonrisa. A pesar de sus palabras luego de darle a comprender que lo amaba, la noche fue mágica. Por primera vez en mi vida me lancé a mis propios deseos y me sentía extrañamente en paz conmigo misma pese a estar traicionando la confianza de mi tío y







