Estos días han sido hermosos, ya casi vivimos juntos con Francisco y Esperanza. Ella es una niña muy dulce y hermosa, no puedo entender cómo pudo tener una madre tan mala, ojalá fuese mi hija... ya la trato casi como tal. Cocinamos, baimos y reímos juntas. Volvemos loco a su padre con tanto amor... estamos en una burbuja de dulzura y temo que en algún momento nos estalle en la cara.
Hoy Esperanza se va con sus abuelos a disfrutar de la casa en la playa, la ucal fue diseñada por mi para ingresar