Sofía
Otra vez comienzo a flotar, me invade una nube blanca que no deja que vea nada, a lo lejos noto algo que parece de madera, me voy acercando y noto que es una puerta, busco donde está el picaporte, en mi cuerpo siento que tengo que abrirla para poder despejar esa neblina que me persigue.
Intento una, dos y hasta tres veces, cuando me estoy por dar por vencida oigo voces que no llego a distinguir hasta que una hace que se me ericen los vellos de mis brazos... ese es Francisco... el vino a b