76. Antes de que todo cambie
A veces, los momentos más tranquilos son los que más duelen cuando llega la tormenta.
Un paseo inesperado
El reloj de la cocina marcaba las cuatro de la tarde cuando Giulia decidió que no iba a volver a mirar el celular. Llevaba semanas sintiendo que cada plan con Nico terminaba en lo mismo: un mensaje de última hora, una llamada que lo alejaba, una excusa con sabor a mentira.
Se sirvió un poco de café, apoyó los codos sobre la mesa y exhaló largo, mirando cómo la lluvia golpeaba el cristal de