La avalancha de noticias en televisión y redes sociales no mostraba señales de disminuir. Al contrario, el escándalo entre el director ejecutivo de Apex Holdings y su asistente personal había adquirido proporciones descontroladas, convirtiéndose en una bola de fuego que arrasaba todo a su paso.
El rostro de Elyn aparecía ahora en innumerables plataformas digitales, acompañado de narrativas crueles escritas por dedos carentes de empatía. Miles de internautas actuaban como si fueran jueces morale