Los pasos de Dave Moreno resonaban pesados y firmes mientras avanzaba hacia un rincón aislado de su habitación VIP. Su respiración era áspera y acelerada, cargada de una furia que amenazaba con estallar en cualquier momento.
Con movimientos bruscos, se acercó al armario y tanteó el compartimento oculto detrás del marco de una fotografía familiar.
Click.
La caja secreta se abrió con facilidad.
Sin embargo, en cuanto sus ojos de águila se posaron en el interior, la sangre pareció congelarse en su