Mundo ficciónIniciar sesiónEn su despacho privado, herméticamente cerrado, Raymond revisaba varios informes financieros falsificados cuando la puerta se abrió de golpe.
Victoria entró con el rostro pálido como el papel. Respiraba de manera irregular y sus ojos reflejaban un pánico insoportable. Con dedos temblorosos, cerró la puerta y echó el doble seguro.Raymond frunció el ceño y dejó la pluma sobre el escritorio.—¿Qué ocurre, Victoria? ¿Por qué tienes esa cara? Parece que hubieras visto u






