29. AL CORRIENTE
Alison
Al menos agradezco que Tarifa esté a nada de Rabat en avión, porque la angustia que sentía con la llamada de Abiud era descomunal, por suerte todo salió bien en el vuelo y ahora por fin puedo salir de aquí tras hacer el registro en migración, pero justo en toda la puerta me encuentro con ese hombre y no sé si es el terrible sol que hace, el estrés acumulado que tengo o lo que tiene por decir lo que me hace fruncir tanto el ceño.
—Ya estoy aquí, ahora dime ¿dónde está Luz y qué diablos