30. DESPERTAR
Lucero
Abrí mis ojos de a poco sintiendo algo duro bajo mi cabeza, pero al ver que me encontraba acostada sobre el pecho de Sharif recordé lo ocurrido, mi corazón y pulmones trabajaban erráticos y mis nervios se intensificaron al ver que estaba desnuda al igual que él, pero la sonrisa que dibujó en su rostro me hizo olvidarme de todo, me hizo sentir más tranquila y me quedé admirándolo, detallando cada facción de su rostro que yacía en paz mientras dormía. Creo que nunca lo vi tan sereno y fel