25. ¿QUÉ PASÓ CON RAMIRO?
—¿Qué te traes entre manos? Y no me digas “Nada” porque sé que algo tramas —fueron las primeras palabras de Ramiro en cuanto quedamos a solas en la recámara.
—¿Acaso planeabas casarte conmigo sin llamar a Ester?
—No, porque ella viajaría el día de la boda.
—Eso es ridículo, es tu madre y no tiene sentido que llegue ese día como si fuera una aparecida —Ramiro aseguró la puerta y vino hacia mí sujetando mi brazo con fuerza.
—A ti no te importa esta mierda, así que no te hagas la novia dulce y fel