—¿Enzo? —Se pregunta Rebecca a sí misma con asombro; Romina nunca le comentó que conociera a su cuñado.
Rebecca entra a la sala de emergencias y se topa con la doctora quien le informa que su amiga está completamente bien y que puede regresar a su casa.
La pelicastaña se siente aliviada de que Romina esté sana, aún así, el gusanillo de la curiosidad continúa dentro de su cabeza. Está ansiosa por saber ¿desde cuándo su compañera y su cuñado, se conocen?
Romina se calza las zapatillas para s