Esa misma tarde, Rebecca regresa a la mansión algo distraída; a tal punto que una vez servida la cena, prefiere quedarse en su habitación y pedirle a Sol que le suba una ensalada de vegetales y un vaso de jugo natural.
¿De qué o quién estaba huyendo? ¿De sí misma o de lo que realmente sentía por Borjas? Ambas interrogantes se debaten dentro de su cabeza.
En tanto, en el comedor, la ausencia de Rebecca incómoda notablemente a Emilio. Cada vez parecían más ajenos uno del otro.
—¿Rebecca se s