—Conozco a alguien que puede ayudarnos.
—¿Quién Rebecca? —pregunta Romina, aún consternada.
—Descansa un poco, pediré algo para almorzar juntas y luego me acompañas a mi consultorio ¿Vale?
—Gracias, Rebecca. No sé como agradecerte esto que haces por mí.
Después de almorzar, Rebecca va hasta la clínica con su amiga. Durante el trayecto le habla sobre Borjas y como la ha ayudado desde que se conocieron, lo cual provoca cierta suspicacia en la pelirroja.
—Creo que ese amigo tuyo está enamor