México no fue un salto gigantesco.
Fue un paso firme.
La invitación llegó con semanas de anticipación, pero decidimos no convertirla en espectáculo. Nada de campañas exageradas ni titulares buscando impacto. Solo una presentación limpia, clara, fiel a lo que la colección representaba.
Viajamos un jueves por la mañana. Desde el avión, miré las nubes con una sensación distinta a la que solía tener antes de cada viaje importante. Ya no sentía que debía probar algo. Iba a compartir.
Alejandro revis