Escucha, Diego. Repítelo una vez más. ¿En qué fecha nos conocimos por primera vez?
Sofía aferró el volante de su coche con tanta fuerza que sus nudillos se tornaron blancos. Sus ojos se clavaron en las calles de Sevilla, que empezaban a congestionarse, mientras su cabeza palpitaba ante la idea de los miles de fracasos posibles que aguardaban al acecho.
Crujido. Crujido. Crujido.
El sonoro masticar hizo que una vena en la sien de Sofía empezara a latir. Giró la cabeza apenas un instante y encont