En ocasiones, los niños suelen ser más listos de lo que los adultos llegan a creer, observando el mundo desde sus ojos inocentes con más perspicacia de lo que pueden imaginar, momentos que para muchos pasan de largo sin notarse, un pequeño los mirara con atención, dándose cuenta la mayoría de las veces de que lo que en realidad sucede, y eso se debe a qué los niños no miran al mundo con ojos juiciosos, si no con la completa naturalidad con que debería de verse.
Armand podía mirar a su madre sus