Estaba casi listo para salir, su uniforme estaba en completo orden. Solo una cosa le faltaba, ese detalle que le costaba aprender y que siempre le retrasaba para poder salir. Miraba como las manos del azabache quien estaba agachado frente a él se movían de forma ordenada, orden que por más que quisiera, él aun no aprendía.
Lamento molestarle con esto tío Frank –sonrió nervioso el pequeño mirando como este hacia el nudo de la corbata que era parte del uniforme obligatorio de su escuela, usualme