Suspiro con derrota.
Esa mañana sería muy larga, a pesar de que no había ido a la escuela.
Ya había pasado cerca de un mes desde que el azabache, su tío y su madre habían hablado con aquel tétrico pelirrojo que sería el abogado de ellos, mes en el cual habían tenido que ir varias veces al juzgado, la cosa avanzaba lenta según sabia, no le ocultaban nada, es más, le conversaban mucho sobre ello.
Se le estaba haciendo una costumbre ya el faltar a la escuela, sería más o menos la decima vez que lo