Mundo ficciónIniciar sesiónDeja de mirar a Armand como la encarnación del demonio y concéntrate en el baile o me tropezare contigo –amenazo la rubia de ojos verdes madre de la pequeña a quien el padre celoso miraba con recelo y al pelirrojo con sed de sangre—
Está bailando con mi pequeña bebita justamente el Valls de los novios –se quejo el hombre con un enorme tic nervioso al ver que su mujer no le apoya







