A Ignacio le había costado dormirse, no estaba acostumbrado a dormir tan temprano; sin embargo, con el pasar de los minutos logró hacerlo.
En casa de Violet, ella escuchaba atenta a Mariska, mientras lo hacía, vigilaba a Salomé ya en su cuna.
—Ya que estás de acuerdo con el proyecto y que no hemos hablado más que de trabajo, ¿por qué no me cuentas qué está sucediendo entre el robot y tú?
—No, nada fuera de lo laboral y los asuntos de Salomé, es muy controlador, sabes, quiere controlar con quién