68. Mi rival de amor
— ¿Qué? ¿Estás segura de lo que me dices? – Amaia se levantó de su silla, mirando a su asistente con el ceño fruncido.
— Sí, señorita, escuché que es ella, regresó y armó todo un revuelo en el hotel Luxury y también escuché que al Sr. Brown le había llegado una propuesta de negocios de una famosa compañía de comida y ¡esa señora es la dueña!
No podía ser cierto.
De verdad lo logró, esa mosquita muerta se ganó el premio mayor y vino a quitarle a Steve, Amaia lo sabía.
Eso de que la había olvida